Hans-Georg Gadamer

Redacción Antroposmoderno

Publicado el: 11/12/2002


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Hans-Georg Gadamer nació el 11 de febrero de 1900 en Marburg y muere en Heidelberg -el 14 de marzo de 2002 a los 102 años- ciudad universitaria donde desempeñó tareas docentes entre 1949 y 1968, conmocionando al mundo académico alemán, justo depués de pub




Biografía de Hans-Georg Gadamer



Hans-Georg Gadamer nació el 11 de febrero de 1900 en Marburg y muere en Heidelberg -el 14 de marzo de 2002 a los 102 años- ciudad universitaria donde desempeñó tareas docentes entre 1949 y 1968, conmocionando al mundo académico alemán, justo depués de publicar su última obra, ?La lección del siglo? una conversación con el italiano Riccardo Dottori, Gadamer funda la nueva hermenéutica, una escuela de enorme influencia.

Educado en Wroclaw (actual Polonia) y también profesor en las universidades de su ciudad natal (1937-1939), Leipzig (1939-1947) y Fráncfort (1947-1949), Gadamer marcó a través de sus numerosos libros, artículos y conferencias buena parte del pensamiento filosófico del Siglo 20.

Su padre era catedrático de Química Farmacéutica. Gadamer estudió Filosofía, Filología Clásica, Historia del Arte, Literatura y Teología en las universidades de Breslau, Munich, Friburgo y Marburg, y se doctoró a la edad de 22 años.

Como profesor de Filosofía impartió clases en Marburg, Kiel, Leipzig, Francfort y Heidelberg. Gadamer fue el primer rector de la Universidad de Leipzig después de la Segunda Guerra Mundial, cuando esa zona de Alemania se hallaba bajo ocupación militar soviética. Uno de sus discípulos, Günter Figal, catedrático de la Universidad de Tubinga, escribió recientemente en "Welt am Sonntag" que uno de los mensajes fundamentales de la obra de Gadamer es que, pese al dominio de la ciencia y de la técnica, para comprender el mundo seguirá siendo indispensable el instrumento del lenguaje, porque éste nos sirve para explicar el contexto de las cosas y dar valor a la existencia individual. "Para Gadamer, tradición e innovación van juntas", afirma Figal y añade: "Uno sólo se comprende a sí mismo en relación con los demás. En un mundo cada vez más interrelacionado, el arte de la conversación, de escuchar, devendrá probablemente una cuestión de supervivencia". El discípulo cita la breve y sabia definición del maestro sobre la hermenéutica: "Es saber que el otro puede tener razón".

Tras su jubilación en 1968, el erudito prosiguió su labor intelectual y recibía con gusto en su residencia del barrio de Ziegelhausen, en Heidelberg, a discípulos y estudiosos.

Alumno aventajado de Martin Heidegger (1889-1976) y maestro de filósofos como el alemán Jürgen Habermas, el español Emilio Lledó y el italiano Gianni Vattimo, Gadamer expuso su pensamiento de la nueva hermenéutica en su obra Verdad y método (1960), traducida al inglés, francés, italiano, serbocroata y español.

Prueba de ello es su reivindicación de una mayor solidaridad ante la globalización, formulada en 1997, cuando la Universidad de Jena le concedió la distinción de ciudadano de honor.

En sus últimos años de vida, el pensador se ocupó de la relación entre las religiones, y expresó su preocupación por el aumento de los conflictos sangrientos que tienen motivaciones religiosas.

"Las grandes religiones del mundo tienen que representar ante esta situación un interés común que haga imposible la distorsión de los valores religiosos a través del uso de la violencia", explicó con ocasión de su cien cumpleaños.

El filósofo germano calificó la hermenéutica (del griego hermeneuein, que puede traducirse por transmitir, integrar, entender o comunicar) aplicada a la filosofía como un arte del acercamiento al propio pasado a través de la comprensión del interlocutor, y su máxima es "el otro podría tener razón".

Así, la hermenéutica empieza en términos prácticos para Gadamer cuando una persona es capaz de situarse en el punto de vista de su interlocutor y comprender sus posiciones.

La "inteligencia práctica", el "sentido común" y la "subjetividad comunicativa" son conceptos fundamentales de la hermenéutica que Gadamer veía amenazados en el mundo de hoy y del mañana por las aspiraciones, a su juicio totalitarias, de determinadas concepciones de la política y la ciencia modernas.

Durante toda su vida, el erudito se mostró muy identificado con las ideas de Platón, a quien dedicó su tesis doctoral, dictada a los 22 años, y sobre quien escribió La ética dialéctica de Platón (1928) y el tratado La idea del bien (1978).

El presidente de Alemania, Johannes Rau, elogió a Gadamer como "uno de los más grandes filósofos del Siglo 20" y destacó que "a pesar de que no hizo alarde de su propia persona, o quizás precisamente por eso, la influencia de su pensamiento fue enorme".

Pocos días antes de ingresar en el hospital, Gadamer concedió una entrevista a la agencia de noticias DPA, en la que calificó los atentados del 11 de septiembre de "nihilismo filosófico" y afirmó que "la única frase que quiero defender sin reservas es que los hombres no pueden vivir sin esperanza".

"Pronto voy a dejar esto y deseo ordenar aún algunas cosas. Es muy desagradable", dijo entonces Gadamer, quien reconoció que "mi capacidad de trabajo es ahora nula", se disculpó ante el periodista y el fotógrafo por no poder levantarse para saludarles y concluyó: "¿Sabe qué? Yo no soy tan importante".


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