INTRODUCCIÓN
La vida humana en
su expresión de dignidad es el impulso que nos conduce a
revelarnos a estar vivos en las condiciones actuales y de creer
que se puede vivir un sueño con los ojos abiertos. Es por
ello que no sólo hoy se debe incorporar a nuestra esperanza
de cambio, un mundo de solidaridad entre quienes existimos, sino
que la solidaridad hoy se debe proyectar a las generaciones futuras,
lo que incorpora en nuestra lucha el cuidado del Ambiente, pues
de lo que se trata es de pensar un mundo nuevo para nosotros y para
ellas, pero sobre la base de una existencia que hoy no se pronostica
como la mejor.
Es por ello que la
profundidad teórica y práctica del tema Ambiental
debe ser incorporado con un paradigma dialéctico. El diagnóstico
es claro y el camino alejado de la solución, pues el tiempo
hoy debe ser una variable a considerar
Haciendo un alcance metodológico al trabajo, partiré
señalando qué se va a entender por Materialidad, pues
es ella la que produce nuestro mundo histórico; para analizar
el contexto en el cual voy a insertar las construcciones teóricas,
el concepto, la idea; y en definitiva contextualizar en esta visión,
en qué ámbito situaré mi propia proposición
teórica, para dar paso el análisis concreto de la
idea actual con la que tratamos el tema Ambiental; terminando el
análisis teórico con la propuesta concreta de la visión
de Ambiente y la contradicción que ha de producirse sino
repensamos una alternativa a la visión de crisis Ambiental
actual. Terminando con la extrapolación al Derecho y propuestas
concretas en él.
A TEORÍA
I PARTE
La producción de la vida es un proceso dialéctico
que cruza por considerar el fundamento en última instancia,
en la Materialidad, y ésta no entendida como un materialismo
ingenuo, metafísico, mecanicista como el del siglo XVIII,
es decir, resaltando la materia altamente organizada como sólo
lo único real y verdadero, sino entender la materialidad
como el conjunto de las relaciones sociales, como la producción
de nuestra vida histórica, y no sólo materia-mente.
Entender la materialidad consiste en una análisis riguroso
que cruza por considerar la actividad social de producirnos, por
lo menos la que nos puede constar en el proceso de mediación
del trabajo, ya que es sólo a través de él
que constatamos nuestra existencia.
La materialidad tiene
su historia en una constante de contradicciones expresada ésta
en ideas, que en la mayoría de las veces legitiman
la desigualdad, y hoy el daño ambiental también y
que se viven sin denunciar su ideologización, representaciones
como la religión, la filosofía, la fe, la racionalidad
científica; ideologías coherentes que llegando a un
nivel de evolución se separan de su base productora para
verse como algo independiente, vistas como algo distinto de la materialidad
histórica, capaces por sí de disponerse al mundo con
autonomía. De representaciones provenientes de la realidad
se han convertido en una realidad distinta e invertida, son los
dioses los que producen al hombre y no al revés, y
parcial, pues es la representación del sector dominante que
se nos proyecta formalmente en filosofía, política,
y en el sentido común.
El rescate para un verdadero cambio es repensar la materialidad
como origen y entender la idea como la práctica social idealizada,
derivada .
Por lo cual, plantear una idea distinta es poner en cuestionamiento
el mundo que la produce, y que significa dejar de manifiesto que
las representaciones que nos hacen comunicarnos para tratar el tema
ambiental son limitantes para un cuestionamiento profundo, pues
vienen de la materialidad contradictoria, que produce contaminación,
hay que ponerla en cuestión y ello se puede sólo realizar
con ideas que no sean parciales ni invertidas. Vale la pena poner
en cuestionamiento la propia materialidad a través de la
idea con una de proyección menos contaminada
La idea, en definitiva no tiene su origen en la cabeza humana, sino
que son parte de un devenir histórico expresado, la
formación de las ideas, el pensamiento, el trato espiritual
del hombre se presentan aquí todavía como emanación
directa de su comportamiento material por lo que, la complejidad
producida no cruza por un traspaso de conocimiento acumulativo entre
iluminados, sino por un complejo mundo que los produce, lo relevante
en ellos cruza por la capacidad de expresar coherentemente una práctica
social en idea.
1)
Las
ideas dominantes no son otra cosa que la expresión ideal
de las relaciones materiales dominantes, las mismas relaciones materiales
dominantes concebidas como idea. La ideología alemana,
Marx, Engels(br)
2)como Marx y Engels señalan en la Ideología Alemana
La expresión de la práctica económica actual
la encontramos en la racionalidad científica, a pesar de
tener un compromiso existencial con ésta, creo, sin embargo,
que nos hace profundizar una visión de la realidad en oposición,
a la que utilizamos para el análisis dialéctico que
nos ayuda a entender la realidad, y que debemos utilizar para tratar
el tema Ambiental, para una propuesta cualitativamente distinta,
en rigor son aspectos teóricos distintos, que nos limitan
a pensar en una solución más radical, al tema que
planetaria y socialmente nos aflige, por cuanto:
En primer lugar, la racionalidad científica, lenguaje del
cual participamos incluso desde el sentido común. Ella mantiene
una enajenación al disociar al hombre de un otro que lo llamamos
productor-nuestro, y no un producto histórico, me refiero
a una concepción de la naturaleza ideologizada, es decir,
en su expresión de disociarnos de ella, o más progresistas
aun, somos parte de ella, pero ésta es una visión
atomizada, propia de la visión actual que señalo,
no coherente con un planteamiento dialéctico, por cuanto
hay que partir del todo antes de ser incluso partes de la unidad
y como dice Engels en el Anti-Dühring la unidad del
mundo no estriba en su ser, aunque su ser es un presupuesto de su
unidad ya que tiene que ser antes de poder ser uno.
Para poder pensar en el mundo y sus componentes como el hombre,
hay que partir del ser, la totalidad Ambiental es en la interrelación
dialéctica que cobra un carácter ontológico,
como explicaré más adelante, y desde ahí podemos
hablar de la parte-hombre. La concatenación hace
entender la transformación constante en la cual uno es y
otro diverso a la vez, proceso que sólo se logra desde el
SER.
Ello conlleva a la
creación histórica de un sujeto observador, distinto
del observado (naturaleza) hace que enfoquemos una solución
Ambiental desde una perspectiva parcial, como si fuesen aspectos
distintos. La crisis es Ambiental y con ello digo de la totalidad.
Dualidad sujeto y objeto, en definitiva, es la práctica social,
la materialidad puesta en idea y la vivimos como verdad, en realidad
la sociedad está organizada de tal forma que todo funcione
de esta manera, como dice el profesor Carlos Pérez
los objetos que producimos, no nos pertenecen. Circulan,
ajenos a nosotros, a la subjetividad que pusimos en ellos. Circulan
como meros objetos, no como productos del trabajo humano, no como
humanidad objetivada. Esta enajenación es la base de la dualidad
sujeto-objeto y esta enajenación es superable .
3)Carlos Pérez
sobre un concepto histórico de Ciencia Ediciones
LOM Universidad ARCIS
Un cambio nos va a dar ayuda teórica para un tratamiento
Ambiental desde una perspectiva superadora de la actual. Hoy al
cosificar el llamado Medio Ambiente ( que justamente lo llamamos
así para diferenciarnos de él) nos hace desenvolvernos
en un mundo de objetos, con la unilateralidad de la importancia
que radica en el tener
En segundo término, la racionalidad científica se
disocia de un análisis dialéctico, por cuanto, provoca
la creencia de que la naturaleza es invariable y constante,
es decir, se fundamenta en que los principios se verificarán,
porque la naturaleza se comportará de la manera que la hemos
congelado para la teoría y si ésta última cambia,
se fundamenta en un error desde la teoría, lo que hace que
nuestro paradigma de lo real sea otro. En un caso los dioses
o Dios, fueron lo real y fueron libres, incluso con voluntad, el
hombre no tenía control de lo que le pasaba, por cuanto,
ellos podían enojarse y provocar situaciones inesperadas,
con la racionalidad científica, en cambio, hemos quitado
la voluntad libre del otro, de la naturaleza, la dominamos, para
ello debe mantener una constante invariable de comportamiento, la
sabemos.
Ese otro, lo llamamos
realidad, (naturaleza) existe de manera controlada, es anterior
a nuestra actividad de producir, nos produjo y por lo tanto, si
no la conocemos del todo para dominarla, no se debe a que es misteriosa,
sino a que nos falta tiempo, es un tema práctico, no epistemológico.
Hay que encontrar un método técnico de solución
al problema ambiental, no un cambio de mundo. Lo que sin duda
trae aparejada la idea de que nuestra práctica material es
ajena a la realidad naturaleza que no producimos, sino que la tenemos
puesta como hechos positivos, como diría Comte, la conocemos
y la dominamos, es ella la que está hoy en crisis por una
exageración del hombre, por lo tanto, como es constante e
invariable, armónica, sólo debemos pensar en una minoridad
del daño, pero no una forma integral distinta de concepción
de mundo, interrelacionado, que produzca un cambio de la idea de
naturaleza como lo real y permanente a una idea de interrelación
ontológica en un devenir, que nos haría tomar la decisión
de producir una realidad no alienada de una práctica social
y material desde el Ambiente.
La naturaleza que nos produce es ahora vista como una realidad ajena,
que no tiene voluntad propia, si llueve es porque se produce un
fenómeno natural que lo tenemos más o menos controlado
en su explicación, el problema estriba en encontrar los mecanismos
de acuerdo a las teorías que hemos construído, lo
que nos da confianza de que podemos detener el daño Ambiental
con un método, Sostengo que no se puede seguir en esta lógica
encubridora, no se trata de encontrar soluciones técnicas
al problema Ambiental, de lo que se trata es de pensar el mundo
de nuevo, y siendo rigurosa, producir un mundo desde la materialidad
distinto, que no se afirme sobre la base de soluciones parciales,
sino de una no contaminación.
El punto es este: basta de especializarnos en busca de un resultado
que no enfrenta el daño universal actual y futuro. Estamos
siendo cómplices de la maestría de los sectores hegemónicos
que nos hacen tratar el tema Ambiental en infinidades de problemas
sectoriales, buscando soluciones parciales. Esta estrategia cuantitativamente
considerada es la que nos lleva a un cambio cualitativo a un profundo
replanteamiento, y de ver que la solución debe venir por
entender al Ambiente como un todo haciéndose en interrelación
ontológica,
En un tercer sentido nos hace representarnos la idea de que la
racionalidad actual no es histórica y por lo tanto, no
superable, dicho en otros términos, hemos vivido en la historia
de la ignorancia, error tras error, cómo nos contamos el
cuento de la magia, el mito, la fe, tantos siglos; para llegar después
de tanto, a la verdad, ahora con el gran invento intelectual
de la humanidad sólo necesitamos tiempo, el tema de descubrir
cruza por una razón práctica, no histórica,
la racionalidad científica como visión de mundo es
perfecta, de lo que se trata es de descubrir el conocimiento y perfeccionarlo,
llegar a él y no producirlo en una mediación histórica,
estamos cayendo en la creencia de una verdad eterna descubrible
con el método científico correcto, damos eternidad
a esta racionalidad y no temporalidad, la verdad empírica
es hoy un nuevo dogma, antes era verdad porque Dios lo decía,
hoy lo decimos porque es científico, igualmente es proceso
de fe. Enfoque que nos lleva a priorizar en el perfeccionamiento
de técnicas de descontaminación, sustitutos y otros,
limitándonos a un cuestionamiento parcelado. Esta forma de
concebir la idea de verdad nos determina a ir detrás del
método y no de una verdad distinta que hoy se ha instrumentalizado
para el servicio de una práctica altamente desigual.
En un cuarto sentido, existe una confianza extrema en que el proceso
de ver al otro, o descubrirlo es considerado
como un proceso neutro, el Medio ambiente está contaminado,
es un hecho que hay que observar, un hecho puesto ajeno a nosotros,
si bien somos en gran parte responsables, se puede entender 4) la
explicación en una sobrepoblación y hay mundo moderno
del que no podemos prescindir, el tema se puede ver de un enfoque
distinto, el hombre no es un observador de otro contaminado, de
ser así, el cuidado del medio ambiente sería
4)En rigor, no
se trata de entender, sino de producir
en enfoque de un
cambio de actitud dentro de la lógica actual, y es más
que eso, el punto es hacer un cambio de mundo partiendo de una nueva
forma de producir. Si bien el Ambiente visto en un plano subjetivo
es humanidad haciéndose, debe identificarse como movimiento
comprendido y conocido en su devenir, por lo cual no sólo
es un cambio de actitud frente a la contaminación, sino un
posesionamiento del hombre en el Ambiente que cruza por acabar con
el goce en el tener, por un goce en el ser, así la vida
será la de ser y para ello replantearse el hombre su
esencia Ambiental.
Si no se pudo descubrir
antes, era por falta de conocimiento acumulado, es decir, sobrevaloramos
la superestructura a nivel de que es determinante en nuestro devenir
de conocimiento, dejando casi al azar el conocimiento, la genialidad.
Ni siquiera consideramos que el proceso sensorial desde la sensación,
pasando por la percepción, representación hasta el
concepto, es una actividad productora, que lo completamos en nuestra
cabeza histórica, las neuronas también le dan diversidad
al mundo.5)
En otro sentido, enunciado anteriormente, se encuentra en la
idea de verdad, la nuestra cobra la dimensión de verdad
empírica, es verdad porque se puede comprobar, Dios
no existe porque no lo vemos, aunque no reconocemos que tampoco
lo podemos negar, dejando minimizada la idea de que lo importante
quizás es que hay que producir un mundo en que no sea necesario,
en vez de enfrascarnos en la discusión desde la verdad empírica,
que por lo demás, es una verdad individual burguesa impuesta
al colectivo bajo el manto del dogma científico.
En otros modos de producción se fundamentaban por otra idea
de verdad, pero desde la verdad empírica, con un compromiso
existencial, miramos las anteriores formas de conocimiento desde
una posición de poder, es decir la racionalidad científica
es juez y parte, además de que nuestra racionalidad científica
es un discurso de poder sobre otras verdades. Se busca en este discurso
legitimar un orden actual porque es verificable (es la forma en
que se ha legitimado el proceso de verificación) en su fundamento
de verdad empírica, las leyes del mercado, son absolutamente
verdad en términos de que no podría ser de otra forma,
de lo que se trataría entonces es de darle un fundamento
distinto, no someterlas a dudas, son
5) En la ideología
alemana, de Marx y Engels, refiriéndose a Feuerbach, señalan
no ve al mundo sensorial que le rodea no es algo directamente
dado desde toda una eternidad y constantemente igual a ´si
mismo, sino el producto de la industria y del estado social, en
sentido en que es un producto histórico, el resultado de
la actividad de toda una serie de generaciones, cada una de las
cuales se encarna sobre los hombros de la anterior, sigue desarrollando
su industria y su intercambio y modifica su organización
social con arreglo a las nuevas necesidades. Hasta los objetos de
la certeza sensorial más simple le viene dados
solamente por el desarrollo social, la industria, y el intercambio
comercial
casi naturales, son
verdad, si baja el precio de la oferta sube la demanda, es comprobable,
científicamente comprobable, dogma ideológico.
- Es innegable que la ciencia es fiable, los cohetes llegan a la
luna, es coherente y predictiva, lo cierto es que puede efectivamente
ser más verosímil, pero no más verdadera, con
la magia, a lo mejor también se llegaba a la luna, se curaban
enfermos, si se morían, era porque el dios no quiso que sobreviviera,
hoy lo es porque el remedio no funcionó, igualmente lo creemos,
es una confianza histórica.
Los criterios y principios son expresión de la materialidad,
como señalamos al principio no eternos
Todas las ideas como expresión de la superestructura son
válidas, lo que hay que pensar es que, cuestionar la idea,
es poner en cuestionamiento al mundo que la produce.
Vista la ciencia como idea, podemos entrar a ella como práctica,
en el sentido de que es una forma ideológica de enajenación
a la vez que ha sido funcional creando un discurso hegemónico
de poder que ha instrumentalizado el sector dominante, convirtiéndose
además, en un negocio, pues trae aparejado un criterio de
eficacia, dado por la técnica, ella mueve la economía
global, con un contingente de científicos que administran
la producción del conocimiento, poderosos, dando pie a una
forma de discriminación, entre otras determinan el concepto
de normalidad, es decir congelan al hombre normal, ellos
dicen que un hombre es loco, enfermo, anormal, lo que se debe o
no hacer, como se deben movilizar las personas, como pintarse las
mujeres, las ciencias se han especializado en tantas ramas de producción
que se necesitan Son los que no han podido descubrir
un sustituto al petróleo, pero si gran parte del genoma humano.
II PARTE
Hay que tomar una decisión histórica, sino incorporamos
la lucha por la existencia de nuestro planeta, sino se incorpora
un nuevo elemento al análisis teórico y práctico,
estaremos siguiendo la lógica del actual sistema neoliberal
que es en base a las constantes de la racionalidad científica
atomizada señaladas, es decir, parcelar el problema Ambiental
en tantos objetos contaminados existan. Además con un fundamento
de verdad incuestionada, con un método individual y con normas
jurídicas dispersas en tantos problemas ambientales existan,
o con una ley marco en una lógica parcial, por cuanto, ella
no es la base al estilo kelseniano, por señalar alguno, del
ordenamiento jurídico. No daremos paso a una visión
de cambio imperativo cualitativamente distinto en base a una concepción
de Ambiente distinto de hombre distinto y de problemas ambientales
distintos. Es cierto, hay una solución posible a nuestra
historia y es la destrucción del Ambiente, y con él
todos.
Es por ello que Postulo lo siguiente :
III PARTE
Hay que abandonar la idea de un objeto-otro para convertirnos en
seres socioambientales, pues la enajenación de los sentidos,
así considerados de observador, nos hacen ver a un otro,
fundamento ideológico de reafirmar la propiedad privada en
su faz de ver a la naturaleza como un mundo de objetos, en definitiva,
en mercancías, pues hemos perdido la producción de
los sentidos en la más utilitaria concepción de expresarlos
en el concepto de tener, de la potencialidad de la apropiación,
como dice Marx en su tercer Manuscrito 1848- los sentidos
se han hecho así inmediatamente teóricos en su práctica.
Los sentidos con los que vemos, o mejor dicho producimos el mundo,
son sociales, y reafirmo el concepto Ambiental inserto en él,
además expresión de un mundo en contradicción
y conflicto, pues para un mendigo ver la comida se convierte
en un sentido abstracto. Es la superación de la propiedad
privada la que nos va a unificar la dualidad de sujeto-objeto, con
una real significación de totalidad, pues hasta el fetichismo
de la mercancía hace producir la disociación en este
mundo capitalista.
Postulo que el Ambiente es uno solo, no debe ser entendido como
partes sumadas, pues cada parte lo es, sólo si desde la unidad
puede SER, primero se ES, para luego ser parte,
sólo consta cada expresión uno desde la
relación, porque ella es la que se transforma en movimiento
que en definitiva es lo que existe. El Ambiente ES en la interrelación,
cobrando ésta un carácter ontológico,
siendo el hombre un mínimo ambiental concreto, la
totalidad vista como UNO, es decir, ese uno lo es sólo desde
la interrelación en movimiento, el movimiento y el cambio
es el modo de existencia de la materia, si no, estamos convirtiendo
al hombre en una idea metafísica, en reposo,
creyendo que la parte es en sí misma, cobrando la misma lógica
de independizarse de la materialidad Ambiental.
Creo, sin embargo, que lo que nos da la particularidad de ser seres
humanos y de constatar,es nuestra mediación al interior del
Ambiente a través del trabajo en el proceso de satisfacer
nuestras necesidades.
Efectivamente es el hombre el que transforma la naturaleza, pues
ello es precisamente lo que nos caracteriza, sin embargo, para tener
relación con la naturaleza tenemos que SER, y para ser debemos
primeros ser interrelación en la unidad Ambiente. Por lo
cual, es un proceso dialéctico, somos el uno y el todo
a la vez, al entendernos como una dimensión del Ambiente,
podremos replantearnos la actividad social de producir, en última
instancia, la materialidad, sólo así, veremos que
las necesidades se deben unificar en un interés común
6),
pues hoy se encuentran dadas no desde el hombre-Ambiente, sino desde
el sistema económico que produce necesidades, que no son
sino las del propio sistema económico que necesita autorreproducirse
en un constante de mercancías y desechables, para mantener
el funcionamiento del mercado.
Creer en este hombre dialéctico, material, real, es incorporar
al cambio revolucionario un elemento indispensable, pues considero
que si profundizamos nuestras conquistas de la forma actual, vamos
a seguir participando de una contradicción que ahora
no va a triunfar en un mundo mejor, sino por el contrario va a ser
la última que conozcamos, pues con el exterminio del
Ambiente, nos exterminamos con él.
Forzaremos la dialéctica en nuestro contra. En este proceso
se solidifica la contradicción en el que el hombre cada vez
más se disocia de la totalidad-Ambiente, generando de contrarios
al hombre-metafíco actual denominando al otro medio
ambiente, y el germen que encierra consigo aquel concepto
histórico de hombre (no como mínimo ambiental concreto),
y de medio ambiente, por lo tanto, es el de las necesidades ( que
no son humanas, son del sistema económico neoliberal), que
hacen aumentar y potenciar una síntesis final sin nuestra
proyección como existencia, y con ello el fin de la vida,
pues lo que quede no nos va a constar como práctica.
En definitiva la incorporación de esta visión
no deriva sólo desde la superestructura, sino que de incorporar
a la materialidad, entendida ésta como la práctica
social de producir la vida, una idea de producción distinta
basada en nuevas necesidades, pues la materialidad se encuentra
arraigada en las necesidades, la materialidad misma es un
proceso en que las necesidades se satisfacen,
6) hoy se mata
al Ambiente, en pos de el llamado interés humano, qué
es el interés humano, será una creación ideológicamente
construida, lo es pues el hombre como distinto al Ambiente es su
base
sin embargo, ésta
es un complejo que no sólo cobra un carácter biológico,
fisiológico, sino que satisfacemos un concepto, se nos ocurre
que no podemos vivir si ello o aquello, por lo cual, entender a
este hombre desde el Ambiente (ontológicamente considerado)
que media al interior de él a través del proceso de
producirse en las relaciones sociales productivas, lo hace en un
continuo de satisfacción de necesidades dialécticas,
que hoy al disociar al hombre, al independizarlo como concepto sin
arraigambres materiales-ambientales, estamos produciendo una materialidad
que entra en contradicción en su base misma.
Las necesidades actuales no satisfacen a este hombre-ambiental,
muy por el contrario, las necesidades producidas en esta base material
hacen producir además, un conjunto superestructural contradictorio,
entre la disyuntiva artificial de hombre- y el concepto moderno
de medio ambiente, porque los que contaminan necesitan dar legitimidad
ideológica al proceso que genera este modo de producción,
creando necesidades contrarias a las humanas, siendo ello el germen
que arrastra la contradicción entre hombre-medio ambiente
Debemos revolucionar este arraigo de necesidades económicas,
expresado en un consumo, no sólo basta pensar en una distribución
y acceso igualitario al consumo, sino preguntarse qué
es lo que hay que consumir para satisfacer la necesidad de un hombre
que es en última instancia el Ambiente en su especificidad
( hombre como mínimo ambiental concreto), por lo tanto, debe
haber un concepto no individual-metafísico de necesidades
sino ambientales-solidarias, es decir, si consumo debe en ese acto
satisfacerse una necesidad Ambiental es decir, en solidaridad, lo
que se necesita coincide para que se autorreproduzca el Ambiente
y en dignidad, como una satisfacción colectiva. Y no en la
actual concepción de necesidad, que es individual y en rigor
no es ni si quiera humana sino que del sistema económico.
En síntesis
: Estamos aún en tiempo, tal vez, de detener un proceso dialéctico
de contradicción final, por una síntesis distinta.
Ello cruza por cambiar el concepto de necesidades para lo cual tenemos
que cambiar la visión de este hombre actual metafísico
por el de un hombre dialéctico entendido como Mínimo
Ambiental Concreto, en que las necesidades son humana-Ambientales,
es decir, no sacamos nada con satisfacer una necesidad por ejemplo,
de usar plaguicidas si ello va a perjudicar al Ambiente, y por ende
a nosotros, detener el consumo es una necesidad Ambiental, por ello
también una necesidad humana, quizás el no consumo
sea una forma de satisfacer una necesidad humana.
Con ello quiero decir que el cambio debe venir desde la materialidad,
que se sostenga sobre las arraigambres de otras necesidades.
Una síntesis posible es LA EXISTENCIA DEL AMBIENTE, consecuencialmente,
SOBRE LA BASE DE LA SOLIDARIDAD, pues en la individualidad, ESTÁ
LA PRESENCIA DEL TODO, la referencia siempre lo es a la totalidad.
B PRACTICA
IV- PARTE
Analizado el sustrato teórico sobre el cual sostengo se debe
abordar el tema Ambiental, concretizo la participación del
Derecho en este proceso de cambio.
1- En una primera etapa el Derecho debe proporcionar los elementos
necesarios para propiciar el principio de igualdad y unidad en la
diversidad, democratizándose respecto del paradigma antropocéntrico
propio de la concepción analizada que dualiza la realidad
en sujeto y objeto, y cambiar el paradigma a un Derecho basado en
un principio totalizante de la unidad Ambiente, pues hoy se produce
una disociación entre un Derecho por sobre el Ambiente, basado
en un hombre metafísico, es decir, un hombre no considerado
como un mínimo ambiental concreto, sino un hombre ajeno a
su propia existencia, poniendo en un otro lo que tiene de si, lo
que hace que se legitime la idea de que el Ambiente sea entendido
como el medio ambiente humano, es decir un otro, con lo que se justifica
la explotación de él, y que también hace que
se mal entienda al hombre en sus necesidades y los conceptos de
bien común, interés humano y derechos subjetivos,
por cuanto, se crea la artificialidad de que O nos preocupamos del
medio ambiente O del hombre, lo que se prioriza evidentemente por
el segundo, sin embargo, entendido el Ambiente como una totalidad
en su devenir y con la concepción de que la necesidad es
la necesidad del Ambiente en su expresión concreta de cada
uno, no tendría por qué existir esa dualidad, la separación
hombre y medio ambiente y la disyuntiva entre ambos es la justificación
de aumento del capital, pues por más que se, maten bosques
en nombre del interés humano, curiosamente, no se supera
la pobreza, si en cambio, aumenta la riqueza, en nombre del interés
humano. Si el Ambiente está como está y el hombre
está como está, es precismente, porque el bosque nativo
talado es más que valor de uso para el humano, es signo de
capital, más allá de producir un objeto útil,
lo que se está produciendo, son mercancías, capital.
Con esta producción jurídica, el Derecho denota una
visión estática de la realidad y se sumerge en la
idea de que el tema Ambiental es sólo una variable a considerar,
cuando se quiera y como quiera, anárquicamente.
Para ir profundizando en la nueva concepción propongo la
revisión de instituciones del Derecho como las de sujeto
y objeto, que son una legitimación institucional de la dominación
que el hombre ejerce sobre el Ambiente. Perfectamente podríamos
darles una realidad jurídica a las generaciones futuras con
un representante de sus intereses que hoy están profundamente
afectados. Si consideramos de otra forma al hombre como la minimización
del Ambiente, al mantener las instituciones de cosa, estamos cosificándolo.
Podríamos
sostener como principios universales al Ambiente como uno e indivisible
en su existencia y dignidad y producir instituciones
jurídicas nuevas como las de componentes del
Ambiente ( componentes humanos ambientales y otros),
siendo el hombre uno de ellos con intereses que confluyen con el
todo, por cuanto, el hombre dentro de su derecho individual, (que
ya no sería utilizado ese término), se expresaría
el derecho del Ambiente por ser él un mínimo Ambiental
concreto, es decir, en cada nuevo derecho ambiental
está el derecho colectivo en su expresión concreta,
por lo cual, en realidad existiría un derecho subjetivo
que es el derecho del Ambiente en mínimas expresiones, en
este sentido, la afección concreta es la afección
a la totalidad, de un derecho subjetivo a un derecho
solidario, que incorpore en él todos los derechos,
es decir, es la concretización en su expresión
del derecho del Ambiente lo que sin duda se relaciona con el concepto
de necesidad propuesto que sería una necesidad humana-ambiental
sin contradicciones por ser una totalidad única e indivisible,
así es que lo que consumamos o no consumamos, por ejemplo,
como seres humanos, vendría a ser una necesidad del todo
pues, es interés de él nuestra existencia, como el
cuidado del Ambiente, es interés del hombre también,
de convertirse en utilidad personal se han convertido en utilidad
Ambiental.
De seguir profundizando el Derecho en expresiones parciales como
leyes proteccionistas, vedas, normas de emisión, etc, estamos
cayendo en los intereses de quienes no quieren poner en cuestionamiento
las bases de producción y consumo, que además de ser
absolutamente agresivas son altamente exterminadoras del todo, y
con ello del hombre.
2- Propongo la creación de un Tribunal Universal del Ambiente,
ya que la afección al Ambiente, la contaminación actual,
no es nacional, ni sólo afecta en el lugar que se contamina,
sino que por las características de la interrelación
se contamina una zona y nos afecta a todos, ya sea por el ciclo
del agua, la energía, el movimiento del mar, la atmósfera,
la capa de ozono, etc., hoy por ejemplo, Cuba tiene una ley del
medio ambiente extremadamente significativa, pero como país
puede verse afectado con el cambio climático que aumenta
el nivel del mar, siendo una Isla con mal pronóstico, lo
que ha sucedido en el sur de Argentina, con los bosques dañados
por el cambio climático, con responsabilidad de países
que consumen el doble que los nuestros y que no necesariamente en
este caso es Argentina.
Un interés universal de existencia nuestra y de las generaciones
futuras no puede verse protegida en localidades, las responsabilidades
tampoco son eminentemente individuales, más bien dentro del
proceso de globalización, nos encontramos ante un poder económico
internacional, que no tiene límites y justamente este Tribunal
Universal Ambiental tendría un rol histórico decisivo.
Incorporando nuevos principios jurídicos para ellos como
el de daño a las generaciones futuras representadas en la
actualidad, o solidaridad intergeneracional; el principio de desarrollo
Ambiental; el de unidad en la diversidad Ambiental, igualdad en
la diversidad.
La sóla discusión de ello sería un avance importante
a considerar
3- Para ello resulta importante plantearse obligaciones ambientales
(OO.AA.) como superación del concepto de derechos humanos,
en un contexto de la línea de trabajo señalado, que
limite el poder económico, tal como así los derechos
humanos limitaron el poder de los Estados. Pues debemos considerar
esta nueva concepción de derechos Ambientales, es decir que
cada derecho expresa la totalidad, en cada derecho están
todos los derechos, en cada derecho está el derecho del Ambiente,
por lo tanto, trasladarlo a Obligaciones Ambientales estamos incorporando
la concepción de respeto de la dignidad del todo y su contrapartida
son los derechos ambientales concretos, pues el punto sería
desde uno (obligación) respecto de todos considerados uno
e indivisiblemente, y no como un derecho humano individual, pues
lo que se realza es un concepto unilateral que es, en la medida
que lo tenemos, en lugar de considerar al todo y todos en cada uno
de los derechos se ha hipotecado la dignidad humana al sentido del
derecho, del tener no disfrutamos la existencia de la dignidad indivisible
en sí, sino al derecho individual y se afecta a otro humano,
en rigor es su derecho afectado, porque él es el titular,
como hoy, por ejemplo, si otro humano es torturado hoy no afecta
mi derecho humano.
El hombre se debe apropiar de su esencia universal de forma universal,
es decir, como hombre Ambiental.
ANEXO
OO.AA.
(OBLIGACIONES AMBIENTALES)
CONSIDERANDO :
Que el Ambiente es una Totalidad única manifestada como mínimos
ambientales concretos, siendo una de ellas el hombre en su desarrollo
individual y colectivo
CONSIDERANDO :
Que la crisis planetaria debe ser asumida por las generaciones presentes,
únicas que pueden proyectar la posibilidad de esperanza de
las futuras
CONSIDERANDO :
La elección histórica de los pueblos en hacer expresa
su intención de respetar la dignidad Ambiental integral,
única forma de vida posible, no sujeta a aislamientos en
catálogos de derechos.
CONSIDERANDO :
Que la formulación de los derechos humanos ha cumplido con
su misión histórica de producir la conciencia de que
la única forma de organización posible es la que promueve
el respeto por la vida y que han logrado sensibilizar los marcos
normativos, como así mismo limitado el poder estatal.
SE RECONOCE LO SIGUIENTE:
Lo fundamental que resulta un cambio de paradigma para enfrentarnos
a un nuevo desafío de dignidad y solidaridad interambiental
y generacional
Cruza por la insuficiencia de mantener la concepción de los
derechos humanos actuales por :
1- El parcelamiento minimizado con que se han diseñado a
través de catálogos expresados en una concepción
cuantitativa de respeto,
2- Se institucionaliza la abstracción de la dignidad dejando
implícita la concepción que los derechos expresados,
no son otra cosa que el modelo ecosocial impuesto, por la elección
de unos derechos y la omisión de otros.
3- Generan la resignación de que se respetan los derechos
llamados más importantes y se hacen inexigibles otros por
la apología institucional de que los Estados no están
en condiciones de respetar los otros, menos importantes, creando
el concepto de posible respeto paulatino. (en vías
de desarrollo, siendo sólo un problema temporal, mientras
tanto, se respeta el derecho básico a sobrevivir)
4- Se refuerza la concepción individualista de que el derecho
es sólo del titular, concepto que hace consolidar la idea
de que si se respeta el propio derecho humano se vive en dignidad,
pero lo que hay que rescatar es la concepción de que la afectación
del derecho humano del otro es afectación del propio derecho
humano, pues en cada uno de nosotros está incorporado la
expresión de la totalidad.
5- El poder real del capital queda sin límite siendo ellos
lo que vulneran con su standard de vida y la consolidación
del modelo económico, la dignidad del resto de la comunidad
ambiental.
6- Por lo tanto, si los derechos humanos fueron una forma histórica
de limitar el poder de los Estados, las OOAA vienen a cumplir su
misión histórica de limitar el poder real, el económico.
7- Es por ello que resulta fundamental la nueva instauración
de Obligaciones Ambientales, OO.AA. con la fundamentación
de los anteriores y siguientes elementos:
- las Obligaciones
Ambientales hacen consolidar la idea de dignidad y solidaridad
Ambiental, por cuanto, hacen que el humano sea concebido como la
expresión mínima de la totalidad y que cada uno al
tener la obligación, hace aumentar el respeto, en el sentido
de que, afectando a uno se afecta al todo, se tiene la obligación
frente a la interrelación ambiental como una unidad en dignidad,
al cambiar la perspectiva se impulsa la concepción de indivisibilidad
de la dignidad, cambiando el elemento cuantitativo por uno cualitativo.
- Todos al respetar el derecho humano de uno hacen
reforzar el individualismo que nos ha perjudicado descaradamente.
Distinta es la situación propuesta de que: uno obligue
al todo indivisible en su expresión de solidaridad,
ya que al reconocer los mínimos ambientales concretos, al
respetar a uno se está a su vez respetando a todos, pero
no cumpliendo la obligación con uno se incumple con todos.
- Con la Obligación Ambiental se hace responsable
al Estado con mayor fuerza, por cuanto, está obligado él
también al respeto del todo, porque siendo pasivo y permitiendo
la desigualdad ecosocial puede vulnerar un derecho humano por omisión,
sin embargo el concepto de obligación propuesto hace que
sea imperioso un rol activo. Hoy sólo es requerido por el
titular del derecho humano individual actual, lo que hace posible
vulnerar el TODO a través de la vulneración de sujetos
individuales.
- Las obligaciones ambientales hacen posible que el Ambiente sea
respetado sin la necesariedad de tener la calidad ideológica
de sujeto de derecho, dejando abierta la posibilidad de la creación
de nuevas instituciones jurídicas.
- Las Obligaciones Ambientales crean un derecho ambiental
colectivo la individualización se expresa en la obligación
( no en el derecho subjetivo), pues el titular de la obligación
la tiene respecto del todo, no así los derechos humanos que
se tienen respecto de sí mismos, y por lo tanto al ser vulnerado
uno no necesariamente se vulnera a todos, por una concepción
individualista.
Dado lo anterior,
SE PROCLAMA LO SIGUIENTE
EL ESTADO Y TODOS LOS HOMBRES ESTAN OBLIGADOS A :
ÿ Respetar la dignidad Ambiental que es única e indivisible,
no pudiendo desglosarse en un listado y que afectando a uno se afecta
la dignidad de todos
ÿ Reconocer que la dignidad Ambiental es la única forma
de vida concebible y se manifiesta en la medida de que los hombres
se desenvuelvan en un plano de solidaridad, siendo el individualismo
la máxima expresión de afectación Ambiental
que atenta contra toda forma de vida posible.
ÿ Reconocer la solidaridad con las generaciones futuras es
una de las obligaciones de nuestra generación
TAELI GOMEZ FRANCISCO
Académica de la Universidad de Atacama, (taeli@unete.com)
Doctorante de Filosofía Universidad de La Habana, Cuba