ANTROPOSMODERNO


    Lo que hacemos no puede ser in-significante, ni sin ética


    Texto de Arturo S. Blanco




    El analizando se dirige al analista para que éste lo escuche, y él no es más que esa apelación.

    No es la persona lo que él necesita, sino ese espacio tiempo en el que la dialéctica del deseo se haga posible, donde el discurso se pueda convertir en una actitud deseante en acto, donde lo imprevisto del goce pueda suceder, y donde su enigmática característica principal – la de poder ser expresado sólo entre líneas-(J.Lacan) desafíe no sólo el supuesto saber, sino también los otros saberes.

    Frente a los ojos del analizando el analista no será el sustituto de nada ni de nadie, no será, ni un cuerpo ni siquiera un objeto, sino solamente un fondo de nada, un vacío donde su discurso” lalengua” pueda expandirse, donde el deseo en el mejor de los casos determine su neurosis.

    Bataille decía que “la neurosis es la miedosa aprehensión de un fondo imposible”; pero esa “miedosa aprehensión “ es la que posibilita ser, así podemos decir : loco no puedo, sano no querría, sólo puedo siendo neurótico.(R.Barthes).

    Del decir del analizando interesa no sólo su contenido, su estructura, sino fundamentalmente sus fisuras, sus imprevistos, los cortes que muestran y ocultan al mismo tiempo, no es eso acaso lo erótico?.

    Descubrir cómo esa estructura de palimpsesto, produce la superposición de los niveles de significancia, en ese intersticio que el goce inaugura, oír como si fuese la primera vez.

    Estar preparado, para la irrupción del goce como desecho inservible, frustración, sufrimiento, que desacomoda, poniendo en crisis su relación con el discurso.

    Cambiar la lengua como propone Mallarmé, y mudar el mundo como propone el discurso marxista.