ANTROPOSMODERNO

    La voluntad de ser libre.
    Comentarios sobre la categoría filosófica de la libertad.


    Por: Fernando Abreu.




    “Para ser libre, primero hay que nacer
    y poseer alguna voluntad en particular.”
    George Santayana.


    La filosofía ha enfrentado como dilema principal ciertos atributos que corresponden o deberían corresponder al hombre. Este antecedente inconmovible designa una contraposición antropológica. El simple hecho de pronunciar la palabra libertad anuncia en nosotros una serie de ideas y sentimientos que hacen compleja nuestra correlativa aprehensión del termino. Es requisito principal el plantear soluciones a tales interrogantes. Tratar exclusivamente el asunto es de primera mano tomar sus propiedades objetivas, sin embargo como categoría humana solo podemos describirla y comprenderla en términos de consciencia; de ahí partiremos para acercarnos a una posible solución. La mayoría de los pensadores sentencian y defienden en forma categórica uno de los siguientes argumentos:
    a) El hombre es libre como sujeto intencional cuya esencia es la facultad volitiva.
    b) No existe la libertad ya que solo hay realidades que acontecen según las leyes físicas, un total condicionamiento causal.

    Esta disyunción nos desplaza al enfrentamiento del ya clásico: determinismo versus indeterminismo. El hombre se cuestiona si el supuesto fundamento de un de los pilares de la civilización existe o no, real o imaginario. En caso de haber tal libertad, ¿cual es su naturaleza, podrá coexistir en un mundo donde imperan las leyes físicas y de la causalidad? O será un derecho “natural” del hombre.

    Como primer principio conjeturamos a la libertad como la capacidad personal para autodeterminarse, concepción que pretende desligarse de cualquier determinismo; sobre la base de una decisión en criterios racionales. En síntesis, absoluta facultad de elegir. La libertad expresa la necesidad del existir autentico, de hecho a través de la historia se ha configurado como constitutivo social; un agregado manifiesto, donde su función esta plenamente justificado. Sobre las posibilidades, muchos la consideran como ilusión subjetiva, “nadie es libre”, incluso hay quienes la califican de un invento u ornamento existencial para hacer más “llevadera” la vida.

    § 1. Del determinismo.

    Una causa es una asociación habitual, responsable de cambio. La causalidad es la relación entre causa y efecto; más concreto es un proceso entitativo de condicionamiento en un sistema e-t. Todo hecho o fenómeno acontece de acuerdo a unas leyes, por lo tanto la independencia de éstas, equivaldría al absurdo. En un mundo determinista la libertad es una quimera. Muchos designan dos especies de determinismo:
    1-El determinismo biológico, basado en factores fisiológicos, como agentes intervienen los genes, las glándulas endocrinas, etc.
    2-Un denominado determinismo psicosocial donde las tendencias e instintos de la mente y las estructuras sociales son consideradas como factores de determinación.
    Nuestro objetivo no es negar la realidad de un mundo sujeto a leyes causales, sino incluir dentro de él, la libertad en sentido necesario y trascendente.

    El renombrado filósofo Immanuel Kant cuestionó la existencia de la libertad señalándola como antinomia de la razón; la tercera antinomia de la relación para ser exactos; donde al argumento dialéctico, advierte que si existe una, exponente a la causalidad; de modalidad natural o en la modalidad de libre. Según Kant: La libertad en sentido práctico es la independencia de la voluntad en relación a la sujeción de las pendientes de la sensibilidad.1.En este sentido se conforma como hecho indubitable pero no explicable; en cierta estructura fenoménica la interferencia de imágenes y apetitos (pendientes de la sensibilidad kantiana) intervienen relativamente en las acciones concretas. El presumible ejercicio de la libertad esta limitado por la imaginación y el habito. Aunque pueda concebirse la libertad en una función meramente potencial, no significa su existencia real. La posibilidad de autodeterminación consiste en la decisión, de ahí una acción voluntaria independiente de coacción externa; esta independencia subyace en delimitar los condicionantes psicológicos, fisiológicos y sociales. El agente y sus circunstancias deben orientar la capacidad de elección, suponiendo la posibilidad de escoger las distintas alternativas para encausar la acción.

    Tampoco podríamos denotarla como un fenómeno total y plenamente psicológico, la reducción a impulsos inconscientes que presuponen un control sobre los actos de manera que la libertad se presente como una extensión mental, opuesta a lo ya dado (circunstancia vital) de manera irreal, es una relación falsa; no es un objeto ideal como pretenden que sea. Ya que trasciende al sujeto y su realidad, es decir, el espacio óntico. La comprensión, sentimiento y dirección de la vida necesitan de la libertad.

    § 2 El concepto libertad como categoría ontológica.

    Comencemos la disertación con la siguiente interrogante: Si el termino que expresamos a continuación (libertad) es en disimilitud de objeto, si corresponde a algo objetivo y si en realidad encuentra una base (epistemológica u ontológica) para elaborar dicho concepto. Consideremos el acto que aspira desprenderse como realidad inmutable, esto es la conformidad de las cosas con el entendimiento (nivel epistémico) Si este orden refiere a otro, de nivel óntico del cual se separa la cosa dependiente del orden real reproduciendo algo distinto de sí; por cualidad del estado mental.

    Si entendemos una categoría como una totalización sistemática, por la cual su estructura lógica y formal descansa sobre los conceptos fijando el contenido. El principio de la categoría libertad constituye la abstracción de su contenido, la construcción a partir de las propiedades esenciales y por último la experiencia real aprehendida. Para interpretar el orden de lo real, se debe a la facultad inteligible de que todo conocimiento tiene una razón por lo cual se da; la libertad como expresión que sirve al contexto intelectual y volitivo que modifica al sujeto, no se aparta, sino introduce un nuevo alcance, como señala Porras Rengel: para el conocimiento y la acción del hombre reviste esta de suma importancia, pues es justo la libertad e independiente de lo psíquico en relación al organismo y al ser físico material, lo que posibilita que el sujeto pueda poner a marchar, la secuencia de sus pensamientos en los actos de aprehensión de los objetos.2

    Su estudio es de carácter fenomenológico, donde sostiene la necesidad de una libertad reflejada en una metafísica de la acción; comparto con él, que el sujeto es afectado, dicha afección es un hecho interno, de consciencia, implica conocimiento (el denominado nivel epistémico) que no quiere decir que se convierta en objeto epistemológico, esto es, que de validez o someta a evidencia a tal o cual predicación de la realidad, la libertad es un acto humano de la acción. Tal expresión tiene su fundamento en los apartados del ser y la existencia; comprendidos, no como conocimiento en sí, sino como experiencia; atributos del orden óntico. Concluimos que existe una unidad de forma como principio condicional, dentro de un “mundo causado” la extensión de la libertad es necesaria; no como un punto y a parte donde se origine otra causación; sino una relación sucesiva que ponga de ostensible las categorías antológicas del ser y del preferir. Modalidades que son convertidas en realidades objetivas debido a la representación en forma de categoría filosófica; superando la idea o concepto, ya de forma intencional es la verdadera distinción entitativa. Es curioso que un pensador de índole marxista como Karel Kosík valorará tanto una afirmación real de la libertad; deja de ser curioso cuando ampliamos la comprensión de la necesidad para enunciar un principio de afecto e interés que suscite a la realización del hombre. En sus palabras: El sujeto es determinado por el sistema de relaciones objetivas, pero obra como individuo impulsado por la preocupación, que en el curso de su acción crea la red de relaciones3. La preocupación de Kosík al igual que la de todos es aquel sentimiento que nos confronta con una realidad a la cual pertenecemos y participamos de modo intencional, adquiriendo un autentico sentido de la libertad. Pero prosigamos en nuestra cimentación ontológica; sugerimos el contenido retencional como fenómeno de consciencia (la libertad como manifestación y justificación en los efectos del hombre) se torna una aprehensión perceptiva, considerando el sustento teórico se deslinda de ser objeto para ser una descripción originaria dentro de la estructura del ser.

    Brevemente sinteticemos:
    Atendemos a un estado de consciencia donde la relación significado-referencia es sustituido por una tesis de identidad4, la expresión de la libertad no contiene un objeto de nivel epistémico o semántico, en analogía seria solo apariencia. La lógica del lenguaje nos confiere al aspecto ontológico como experiencia mental, es decir la conexión lógica (el concepto) suscita la experiencia a la modalidad de la acción, a la aparente ontología de la libertad. El hombre como finito ser cognoscente mediante la categoría de la libertad supera la duración sobre la realidad compleja del mundo, adhiriendo su inclusión como ente actual, voluntad libre.

    § 3. Proceso de la realización de la libertad.

    Dejemos el marco teórico para atender el ser real de la libertad. Querer y obrar, es una instancia del preferir, donde reside la apelación a un determinismo físico, y a un finalismo metafísico. Una voluntad como fin inmediato se torna actitud resuelta, en resumen la libertad en plena acción.
    Dentro de este proceso es imprescindible no desarrollar el acto de la voluntad, su descripción y esencia. Antes que nada, comentemos las condiciones, que esto involucra. Los fenómenos no son libres, carecen de voluntad; ésta es, intrínsicamente humana. Me parece acertado tomar el termino voluntad en sentido husserliano como: el carácter de la consciencia de apuntar a algo más allá de ella misma como consciencia de algo; para los cuales la consciencia implica la modalidad de trascendencia poseyendo un “medio” de objetos cointecionales. La consciencia de la actividad volitiva como distinción entitativa; la voluntad intencional como constituyente que altera el medio supuesto determinista, adaptando la circunstancia vital para fines prácticos-existenciales. Porras Rengel menciona en su libro: En la voluntad hemos de reconocer, por tanto, dos instancias: una autolegisladora que da valor a sí misma, y otra que frente a él es capaz de decidirse en pro o en contra cada vez nuevamente6. La primera instancia es de carácter axiológico, el segundo nos introduce al desarrollo de la denominada acción. La voluntad permanece en la acción, el trasfondo objetivo se infiere hacia una acción que elige. Los objetos de voluntad se presentan por el intelecto, pero éste no determina la voluntad, la razón provoca un movimiento (acto volitivo) el cual accede como fin de la voluntad.

    § 4. Libertad y Razón.

    La autodeterminación supera la expectativa cognoscente para acceder una dimensión de la voluntad, es el puente ontológico. La notación axiológica es muy importante, ya que convienen en un valor, asi que si inquirimos a una escala mayor, es producto de una forma de ser. Es indiscutible atribuir al plano superior de la acción un valor axiológico, como verdadero reino de la voluntad-acción; donde la causalidad es solo el principio racional que adquiere forma lógica del acto intencional que se traduce en tales términos, pero al transitar el contexto volitivo, ya encontramos otra articulación, surge el denominado motivo como “sentido”; juntos forman la unidad de acción. No rompemos la cadena causal, sino actuamos (como conciencia de posibilidad) para formularse un complemento a partir del hecho libre de elección. La elección es el acto volitivo del sujeto que determina entre varias posibilidades el curso de su operación. La elección es deliberada y consciente, la consideración de las alternativas, es el consentimiento de la acción libre que reside en el momento decisión-elección. Inferimos asi a la voluntad como factor elemental, sobre la deliberación comprendida al comparar posibles alternativas, son en si, referencia a valores, en el sentido de Scheler las tendencias de valores dominantes de cada persona7 conducen a la secuencia de tal o cual acto.

    Resulta clave par nuestra razón que la relación voluntad-acción se deviene como quid de este análisis. Lo que tiene sentido pertenece al orden ontológico, pero dicho orden, por ser real, no esta situado más allá del alcance posible de la razón. El determinismo es un esquema arbitrado por la razón para comprender ciertas realidades y ciertos procesos; la misma razón puede arbitrar otros esquemas, realidades diferentes… la palabra razón a pesar de ser entitativa e identificadora, puede representar la libertad y el sentido8. La consciencia de la actividad volitiva como distinción entitativa se mostraría asi: Se distingue un mundo fisico deonde las acciones causan confusión; el valor o cualidad generica es el ser angustiado por resolver dicho problema. Deducir un juicio de consciencia de que somos modificados al tratar de proyectar nuestra libertad, aquel juicio que contenga la expresión de capacidad y posibilidad. La voluntad como elevada actividad que manifieste el acto de orientación especifica del hombre.

    El sujeto capta el esfuerzo primeramente cognitivo, intuye un interés(esto es una consciencia intencional, como facultad diferenciada) a la fijación del interés le siguen las alternativas de acción; el siguiente paso es deliberar las posibilidades(con el sentido axiologico que representa un valor especifico), aprueba y elige. Actúa plenamente de acuerdo a su voluntad, esto es la estructura óntica se constituye al ser de la consciencia.

    § 5. Libertad y ética

    Debido a la falta de certeza en producir un evidente juicio que denotará la existencia empírica de la libertad, Kant la aproximo a su estadio, como una idea trascendental, cuyo orden de acción se encontrará en la moral, con la razón del deber; leamos: La causalidad de la razon en el carácter inteligible no nace, o empieza, en un cierto tiempo, a producir un efecto… El hombre es un fenomeno; su voluntad tiene un carácter empirico que es la causa(empirica) de todas sus acciones9 Es un hecho demostrado, en funcion de la voluntad el hombre tiende a su libertad, la existencia deriba de obligaciones y deberes. El ser del hombre decide necesariamente, elige sobre objetos de voluntad que son orientados por valores. El hombre no es más concreto que cuando afirma su libertad, es decir, la consciencia humana es la actualización de la voluntad libre. El medio ético nos conduce a diferentes apreciaciones puesto que el precepto moral puede ser verdadero o falso respecto de los intereses. No concluiremos con una especie de voluntad pura en sentido de Fichte. Pero se impone que el mejor medio para la realización plena de la libertad es el orden ético. Tampoco califiquemos de buena o mala tal acción, sino simplemente gocemos de nuestra elección, como sabiamente lo dijo George Santayana: Pero la esencia del juicio moral es la preferencia: y la preferencia es un sentimiento o impulso que no puede ser ni falso ni verdadero10. La ética debe enseñar a comprender y aceptarse los actos propios de cada quien. Cierta hermenéutica de la vida, la existencia debe aprovecharse y no reprocharse. Ser libre conscientemente. Para finalizar me gustaría citar a Francisco Larroyo: La voluntad “libre”, significa aquí: la voluntad en su madurez, consecuente de sí misma y que, no obstante, en el momento de la eleccion dice: no puedo hacerlo de otro modo.11



    Conclusión.

    Necesidad y libertad, principio de afecto e interés; categoria formal del aspecto ontologico del hombre, competente de comunicar un contenido referente e intencional. Hay que entender los limites que condicionan este factum de la libertad, el contexto físico y sociocultural imprimen una demarcación para su pleno desarrollo.
    La seguridad del hombre es su porvenir, la adquiere en torno a su voluntad, voluntad de ser libre y cambiar, solo asi el hombre crea y perdura.


    Notas:
    1 Kant, Immanuel. Crítica de la razón pura, edit. Porrúa. México 1982, Pág. 246.

    2 Porras Rengel, Juan F. Metafísica del conocimiento y de la acción, edit. Fondo de cultura económico, Caracas 1976, Pág. 138.

    3 Kosík, Karel, Dialectica de lo concreto, Edit. Grijalvo S. A. Mexico 1965, pág. 85.

    4 Vease la confrontacion en § 1.

    6 Porras Rengel, Juan F. Op.cit., pág 536.

    7 Lease la definision de Max Scheler de persona: “es el ser portador y realizador de valores”.

    8 Nicol, Eduardo. Metafisica de la expresion, edit. Fondo de cultura económico, México 1974, págs. 206 y 207.

    9 Kant, Immanuel, Crítica de la razón pura, edit. Porrúa, México 1982, pág.
    10 Santayana, George. Los reinos del se, trad. Francisco Gonzales Aramburo, edit. Fondo de cultura económico, México 1959, pág. 398

    11 Larroyo, Francisco, Principios de etica social, edit. Porrúa, México 1971, pág. 99.


    Bibliografia:

    _ Bochenski, J. M., Introduccion al pensamiento filosófico. Edit. Herder, México 1977.

    _ Kant, Immanuel, Crítica de la razón pura, edit. Porrúa, México 1982.

    _ Kosík, Karel, Dialectica de lo concreto, Edit. Grijalvo S. A. México 1965.

    _ Larroyo, Francisco, Principios de etica social, edit. Porrúa, México 1971.

    _ Muralt, André de, La idea de la fenomenología. El ejemplarismo husserliano, Edit. U.N.A.M., México 1963.

    _ Nicol, Eduardo. Metafisica de la expresion, edit. Fondo de cultura economico, México 1974.

    _ Porras Rengel, Juan F. Metafisica del conocimiento y de la accion, edit. Fondo de cultura
    económico, Caracas 1976.

    _ Santayana, George. Los reinos del ser, trad. Francisco Gonzales Aramburo, edit. Fondo de cultura económico, México 1959