ANTROPOSMODERNO
Placer, goce y deseo en las toxicomanías
Deborah Fleischer

Una diferencia fundamental de la toxicomanía de masas respecto del consumo de drogas propio de las sociedades tradicionales es que, en estas últimas, el consumo se integra...

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Placer, goce y deseo en las toxicomanías

Deborah Fleischer

.....\"La operación, por inocente que sea, coloca a Freud como ancestro de Huxley, Timothy Leary y otros propagadores de la farmacopea de la transgresión, en el mismo momento en que las ?terapias verbales? son cuestionadas y, además, se propone la sustitución de las mismas por drogas ?de las ?buenas?? para resolver problemas variados\". Germán García



Presentación:
Consumo-adicción

Una diferencia fundamental de la toxicomanía de masas respecto del consumo de drogas propio de las sociedades tradicionales es que, en estas últimas, el consumo se integra en el conjunto de las prácticas sociales propiciando el restablecimiento de los lazos generacionales (ritos de iniciación), mientras que la expresión actual del consumo coincide con la desligadura del lazo social propio de la sociedad moderna

\"La conducta adictiva\" aparece en las distintas estructuras clínicas, y obliga hacer diagnósticos diferenciales especialmente en presencia de abulia, desinterés y otros fenómenos que se suele encontrar en sujetos adictos, semejantes a los fenómenos negativos de la esquizofrenia.


Desarrollo del tema

Placer-deseo y goce

La adicción es el intento radical de rechazar toda experiencia. 2) La apertura de la vía de la experiencia es condición de acceso a la responsabilidad subjetiva.

En filosofía, Giorgio Agamben, caracteriza las sociedades actuales desde el punto de vista de la transformación del valor de la experiencia como otorgante de autoridad, propio de las sociedades tradicionales, ubicando el fenómeno de la droga, tal como se presenta desde el siglo XIX, en la línea de la pérdida de la posibilidad de hacer experiencias. Esto llevó a estudiar la experiencia en su relación a la responsabilidad en el marco psicoanalítico. El adicto es alguien que suele referirse a su \"experiencia\" como algo intransmisible, al punto que prefiere ser tratado por un ex adicto, porque éste pasó por la \" misma experiencia\". La posición subjetiva del toxicómano, es diferenciable de la del sujeto deprivado, tal como Winnicott lo plantea. La impulsividad que aparece como rasgo característico de la tendencia antisocial implica trazar la relación del sujeto a la experiencia. Una vía: robo, mentira, destructividad, producen en el otro una reacción. Se instala un círculo acción ? reacción que se retroalimenta. Una segunda vía implica reconocer en el accionar disruptivo un mensaje, convocando al otro, no a una reacción sino a una respuesta al llamado, que debe dar lugar al gesto espontáneo Exigencia entonces de un marco que haga posible la habilitación de una vía para una experiencia posible.

Se diferencia la experiencia como transmisible que se da en el tratamiento psicoanalítico de la experiencia como goce, ligado a la pulsión de muerte, como muda, en la toxicomanía.. El goce es intransmisible.

Las adicciones alejan del deseo.Hay una metamorfosis del deseo Ese goce aplastante, desproporcionado, irremplazable, que proporcionan las drogas es subsidiario de la pulsión de muerte y aleja al toxicómano del deseo. Las drogas producen una afánisis en el sentido planteado por Jones, quien habla de la afánisis como algo peor que la castración, la extinción del deseo, por la ilusión para el sujeto de haber encontrado su objeto, lo que detiene su búsqueda, búsqueda que se sostiene en el aserto freudiano: el deseo es la diferencia entre placer esperado y placer logrado.

Eso lleva a la diferenciación entre deseo- goce y placer con relación al uso de drogas..

Foucault se habría ubicado él mismo en este modernismo donde \"nadie sabe lo que es el placer\". En todo caso, el placer, para él, no es el placer freudiano, aquel que se obtiene por la disminución de las tensiones libidinales.

En Foucault, el término \"placer\" designa exactamente eso que Lacan llama \"goce\". Muchos argumentos ayudan en favor de esta identificación. Foucault cita las drogas como un ejemplo de desexualización del placer. Esta referencia aparecerá tanto más llamativa si se recuerda que Freud inventó el psicoanálisis precisamente sobre la base de una constatación del fracaso de la droga, concretamente la cocaína, panacea universal en la cual él había puesto muchas esperanzas. Este fracaso lo lleva a inventar otra medicina que la lesional, de la mirada, que dominaba en Charcot, a situar al médico de otro modo que como un sapiente, el enfermo de otro modo que como portador de síntomas que no tendrían nada que ver con su decir y su historia. Este fracaso llevó a Freud hasta la invención de un método, lo que implicaba un cambio de discurso (el dispositivo analítico se regula sobre el discurso de la histérica). El análisis, todo análisis, podría bien no tener lugar, en efecto, más que sobre la base de una forclusión de la droga

Foucault, por su propia experiencia de la droga, en todo caso la del LSD, tal como ella fue reportada con sus términos en el momento dice: \"la única cosa en mi vida que sea comparable a lo que siento ahora es hacer el amor con un desconocido\", o aún: \"ahora, comprendo mi sexualidad\", contradicción con su afirmación de que la droga produce una desexualización del placer. Hay entonces un problema ahí. Lo abordaremos tomando la palabra \"placer\" en el sentido de Freud, lo que no hay bajo la pluma de Foucault, tal como lo hemos visto. En el sentido de Freud, la desexualización del placer es el placer mismo. Pero Freud descubre, en 1920, la insistencia de un \"más allá del principio del placer\": el anhelo de una vida pacificada respecto del sexo encuentra un límite, debe vérselas con algo que se le opone y que Freud nombra \"compulsión de repetición\". El goce no se deja amordazar así de fácil.

Siguiendo esta lógica freudiana, ¿debería leerse la aserción de Foucault como la indicación de que existiría un goce no sexual? Pero entonces, ¿qué relación habría, en él, entre ese anhelo de una salida de lo sexual hacia otro goce (Foucault habla también de una \"falsificación del placer\") y la perspectiva de una intensificación del goce sexual

Desde el \" Esbozo de una psicología para neurólogos \", Freud notaba la separación existente entre un goce una primera vez obtenido y la repetición de esta experiencia que implica una necesaria perdida de goce. En esta separación, hay un lugar hecho para la perspectiva de una intensificación del goce, el que sería nuevamente obtenido, puesto que él no es jamás tan gozoso como aquél (mítico si se quiere) de la primera vez (y se puede recordar que ese \"la primera vez\" estaba presente en la experiencia libidinal del LSD tal como Foucault lo testimoniaba). Lacan interviene en Freud. Este había notado que el niño lactante buscaba reencontrar la imagen exacta del seno visto bajo un cierto ángulo, aquel ligado a la primera satisfacción. Lacan da entonces el paso de admitir que es precisamente ese trazo unario (para reducir esta imagen a su más mínimo valor), este einziger zug , que hace que toda repetición de la experiencia comporte una perdida de goce. Y en efecto, por definición, la primera experiencia no estaba marcada ni estorbada por esta búsqueda de una marca del reencuentro (del golpe fallido) de la experiencia original.

Toxicomanía y marco cultural actual

La relación de la toxicomanía con el marco cultural actual determinó que hay coincidencia en plantear el problema de la toxicomanía, su pasaje de lo privado a lo público (De Quincey), como un hecho propio del mundo moderno y de la sociedad occidental en particular, que data del siglo XIX. La toxicomanía de masas, se extiende a escala mundial, como fenómeno de los últimos 30 años. El debate respecto a la legislación, la prohibición o liberalización, tocan el punto del límite de la intervención del Estado respecto a los derechos individuales. Este debate, en los últimos años, ha entrado en la sociedad científica argentina bajo otro cariz, que ya no toma como eje prohibición/ liberalización de las drogas sino que lleva el nombre de \"reducción de daños\". En un inicio, los programas de reducción de daños no hallaron acogida en la Argentina como estrategias asistenciales para afrontar la problemática de la toxicomanía. Según el argumento más generalizado, dicha actitud se habría debido a que se consideraba que esa metodología de intervención respondía sobre todo a las peculiaridades y terapéutica propia de la heroinomanía, forma de dependencia ésta prácticamente inexistente en estas latitudes. Progresivamente en nuestro país la expresión \"reducción de daños\" comenzó a ocupar un lugar, al ligarse a la prevención de enfermedades infectocontagiosas ? fundamentalmente el VIH/SIDA ? vinculadas con ciertas formas de la toxicomanía. Pero como estrategias para afrontar en forma específica a esta patología, recién hace pocos años que se ha introducido su debate en la Argentina. Como signo de este interés puede mencionarse la participación de representantes de la Secretaría Nacional para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR) en eventos internacionales ligados al tema, como la 10° Conferencia Internacional de Reducción de Daños Asociados a las Drogas, realizada en Ginebra en Marzo de 1999 ?. O la realización de Jornadas organizadas por la misma Secretaría, con el objeto de exponer a discusión las políticas de reducción de daños, de las cuales, las últimas tuvieron lugar los días 2 y 3 de agosto del presente año. Si bien el actual estado del debate es incipiente, es seguro que se extenderá ? conjuntamente con el intento de implementación práctica ? ya que puede considerarse que los programas en discusión no responderían simplemente a peculiaridades de la heroinomanía, sino a una forma de concepción de las toxicomanías y su clínica.

El placer adjudicado a las drogas ha llevado a una banalización de lo que es la dependencia. Hay actualmente una complicidad estética de la belleza lánguida que va unido al estilo tóxico, que entonces ya no tiene la connotación de lo prohibido La película Transporting da cuenta de esto. Las iniciativas relacionadas con la \"reducción de daños\", apuntan a prevenir el HIV, la hepatitis y otras enfermedades contagiosas. Este lleva más que a una pregunta sobre las adicciones a una estabilización de la dependencia. Se distribuye heroína y metadona que piensan que el \"placer pleno\" obtenido por la droga no se puede eliminar. La droga se convierte en la mercancía por excelencia., mercancía que no requiere de una publicidad explícita como los otros productos de consumo. Se trata de una automedicación para modificar la sensibilidad del cuerpo. La neurofarmacología hace pensar que las drogas tienen efectos similares a los que actúan en las células cerebrales para regular nuestras alegrías y tristezas. Se promueve al Prozac como una cocaína ideal.

La cocaína llena de energía, la heroína apacigua como un orgasmo, el opio da una perezosa voluptuosidad, pero todas al decir de Burroughs se convierten en \"la necesidad absoluta hecha monstruo\". Se convierte el deseo en necesidad del producto. Los adictos conocen lo insaciable de su apetito.

Lacan dirá que la droga separa al niño de su pequeño pene, haciendo alusión a que en la toxicomanía no hay goce fálico, goce que significa alguna ligadura a la palabra. El goce en la toxicomanía sería un goce artificial. La droga sería así la proveedora de lo que la literatura ha dado en llamar: \"los paraísos artificiales\".



Discusión, conclusiones finales, interrogantes

En tanto la tesis dominante entre los agentes del cuidado de la salud, actualmente, pone en primer plano, la política de reducir riesgos (repartir jeringas, narco-salas, etc).sin interrogar el uso del placer implicado en la toxicomanía, planteo que esa política hace de pantalla a la pregunta por el placer implicado en el consumo. El traslado de la cuestión de la toxicomanía del campo de la psiquiatría (manía) o del psicoanálisis, para incluirlo en un campo más general, el de la política del cuidado de la salud, dejando de lado la clínica, para poner el acento en una conducta, el riesgo infeccioso, pone el acento en la prevención y no de la dirección de la cura de un sujeto adicto.

El enfoque del psicoanálisis adquiere un lugar privilegiado, porque guardando la tarea a emprender una íntima vinculación con su método, aporta además la posibilidad de concebir la toxicomanía no como un observable fáctico, sino como una forma de captura del objeto en el entramado subjetivo.

Se observa que la imposibilidad de erradicar la droga del mundo, ha llevado en estos momentos a una cierta forma de concebir la atención de los adictos, que propone un cambio significativo respecto de lo que antes se hacía. Esto cobra relevancia si se tiene en cuenta que la existencia de droga no es un fenómeno novedoso. Pero quizás lo que esté demostrando es que la manera en la que se presenta la toxicomanía en nuestra época, sí es novedosa, por estar constituida como hemos indicado por el entrecruzamiento de discursos que hacen de la droga su objeto. Hoy la toxicomanía no es una patología deslindada de su contexto cultural. No es una afección atemporal.

Si se da crédito a la afirmación de que la toxicomanía de nuestros días no es una formación ajena a lo que de ella se diga y de lo que con ella se haga, la implementación de nuevos programas necesariamente repercutirán en su manera de presentarse y requiere una profunda indagación, donde interactúen con relación a una posición clínico- ética? la concepción del placer- responsabilidad del sujeto, en estas nuevas técnicas de reducción de daño. No nos independizamos por ende de lo \"actual\", pero dejamos abierto el interrogante por la cuestión en estas nuevas postura sobre las adicciones, del lugar del sujeto del psicoanálisis, que se abre si la pregunta que se sostiene es por el deseo, el goce, el placer. Es decir si sostenemos la diferencia entre cuerpo y organismo en tanto la posición freudiana sobre el cuerpo recusa la reducciónde lo somático a lo orgánico (biomédico), interrogando el retorno al cuerpo de ese goce inabordable que cuestiona el vínculo entre el ser hablante y el sustrato corporal.

BIBLIOGRAFÍA

Agamben, Giorgio. 1995, Estancias. Valencia, Pre-Textos

Allouch, Jean. \" La intensificación del placer es el plus de gozar de Lacan\" Ficha. Traducción de Eduardo Albornoz y Michel Sauval

Fleischer, Deborah (2000) \"Heroína\", en Revista El Caldero? Octubre, Buenos Aires, Publicación de la Escuela de la Orientación Lacaniana. (EOL)

Freud, Sigmund 1981 \"Esbozo de una psicología para neurólogos\". En Obras completas T. I traducción López Ballesteros. Barcelona, Biblioteca Nueva.

Freud, Sigmund 1981,\"Más allá del principio del placer\", En Obras completas T.II traducción Lopez Ballesteros., Barcelona, Biblioteca Nueva.

Foucault, Michel, 1998. Historia de la sexualidad. T.II El uso de los placeres- España. Siglo XXI

Lacan, Jacques.(1975) \"Jornadas de la Escuela Freudiana de París\". Inédito. Citado en J.A. Miller(1998) Introducción al método analítico, Barcelona, Eolia Paidós

Sissa Giulia,1998, El placer y el mal. Filosofía de la droga . Buenos Aires, Manantial

Winnicott, Donald. (1990) \"La tendencia antisocial\". En Deprivación y delincuencia, Buenos Aires, Paidós


[1/Participaron en la investigación David Warjach, Ricardo Nacht, Andrés Barbarosch y Ricardo Scavino

[Presentado en las Jornadas de Investigación de la Facultad de Psicología (2001).

Ver Warjach, Davidy Grego, Beatriz \"El Tema de las adicciones en el marco cultural actual. Criterio de definición de la drogadependencia\" en Anuario de la Secretaría de investigaciones (Facultad de Psicología). Nº 4, Año 1995.

En Noviembre de 1990, la \"Resolución de Frankfurt de Ciudades Europeas Sobre Política de Drogas\" declaraba que se había comprobado que \"...El intento de eliminar tanto el suministro como el consumo de drogas en nuestra sociedad ha fracasado. La demanda de drogas continúa al día de hoy, a pesar de todos los esfuerzos educativos, y todo indica que tendremos que seguir conviviendo con la existencia de drogas y consumidores de drogas en el futuro\". Luego de una reseña de los daños que la adicción llevaba aparejados, la mencionada resolución afirma lo siguiente sobre la atención que se les debía brindar a los adictos: \"...las ofertas de ayuda no deben estar subordinadas a una total abstinencia de drogas. La ayuda no debe estar únicamente encaminada a una total ruptura con las dependencias, sino también a permitir una vida digna con drogas\". A continuación, en dicho documento se exponen algunas ideas sobre intervenciones a realizar en la dirección sugerida incluyendo que \"...La prescripción médica controlada de drogas a consumidores empedernidos debe analizarse sin prejuicios y con la vista puesta en la reducción del daño. Debe posibilitarse un ensayo con métodos científicos\" La resolución de Frankfurt es tomada en 1998 en la \"Declaración de Ciudades Europeas por una Política sobre Drogas\". En ésta ? y sobre la base de afirmar un enfoque pragmático y no ideológico ? se incluye como uno de los cuatro puntos principales a encarar el de la reducción de daños. Al respecto afirma: \"La reducción de daños consiste en ayudar a los actuales consumidores de drogas a sobrevivir y a superar las crisis agudas, dolorosas y sociales. Para este fin se consideran todas las medidas que contribuyan a evitar las serias infecciones y otros males que amenazan al consumidor de drogas. La asistencia básica, el intercambio de jeringuillas, las salas para el consumo y la administración de sustitutivos o, si es necesario, de las drogas originales, son claros ejemplos de este punto\". El 28 de Diciembre de 1999, el periódico español \"El Mundo\" anunciaba que \"Madrid tendrá la más completa del mundo\".



















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