¿Cómo un sujeto que ha atravesado el fantasma radical puede vivir la pulsión?

Isidoro Vegh

Publicado el: 2018-05-04


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...También dice, a continuación, que es una experiencia que no ha sido abordada, -cómo el sujeto vive la pulsión luego de atravesar el fantasma radical- ...





¿Cómo un sujeto que ha atravesado el fantasma radical puede vivir la pulsión?

Isidoro Vegh

http://www.efba.org/efbaonline/vegh-02.htm


(*) Barcelona, Octubre de 1998

Así se pregunta Lacan en el Seminario de "Los Cuatro Conceptos..." (1). También expone que es el deseo del analista el que vuelve a reunir a la pulsión con la demanda, que la transferencia había apartado.

En nuestra lectura es la transferencia, como transferencia amorosa, la que distancia a la pulsión de su origen en la demanda del Otro, demanda pulsional a la que el sujeto responde con su fantasma. Atravesarlo, es reencontrarse, entonces, con la pulsión.

También dice, a continuación, que es una experiencia que no ha sido abordada, -cómo el sujeto vive la pulsión luego de atravesar el fantasma radical- sino fuera del análisis. Pero reclama que el análisis, con lo que tiene de didáctico, -todo análisis lo es- llevado a sus extremos, cuando abrocha su recorrido hasta su término, debe recorrerlo varias veces. Esta reiteración "se debe pasar varias veces" la relaciona con el ?Durcharbeiten? freudiano, ?elaboración? en castellano, ?perlaboration?, en francés.

¿Por qué se debe pasar varias veces por donde el boucle se abrocha? ¿Cuál es la lógica de su necesidad?

En otro seminario, Lacan fijó en su título el recorrido de una cura: De un Otro al otro, que ahí se lee: de la experiencia en que el sujeto advierte la inexistencia del Otro, al reconocimiento de esa otredad que es el objeto a, cuyo relevamiento muestra el agujero que constituye al Otro y demuestra su inexistencia como completud.

Nuestro subrayado intenta una extensión de sus tesis:

La inexistencia del Otro, que no está al comienzo "todos nacemos siendo creyentes" se logra en un largo trabajo, para el sujeto de parición, para el Otro de exhaustación (ambas, tareas del sujeto)

La exhaustación del Otro se acompaña, se corresponde con "la imposible exhaustación de lo real".

Que lo real pulsional golpee a la puerta, aunque no lo invitemos, pone al sujeto en distancia de la culpa por el Otro y lo instala en deuda con lo real de su sexo.

De un Otro al otro, puede en consecuencia indicar un camino que extienda la formulación del maestro: el objeto de la pulsión no sólo se encuentra en la caída de la fijación al fantasma y el re-encuentro con el vacío, sino en las cuotas de goce que las pulsiones, parciales siempre, reclaman.

Pedazos de goce, cada uno reclama la canalización adecuada que su enlace a los otros registros, lo Imaginario y lo Simbólico, le propicien. Para cada especie el boucle debe abrocharse.

¿Tan simple? Ciertamente que no, con solo leer cada mañana los diarios, advertimos que algo no anda bien en este mundo de Dios, que el sujeto no encuentra para sus variantes de goce, una vía natural que funde la armonía.

El sinthôme lacaniano nos parece una respuesta in-extremis a un error. Un error del nudo, que es la estructura, donde una falla en el enlace de los registros deja -y sólo hablo del campo de las neurosis, se agudiza en la perversión y la psicosis- un resto de goce para lo peor.

Sinthôme que en el caso de Joyce funciona como remedio a una Verwertung de hecho del Nombre del Padre:..."su padre no ha sido jamás para él un padre" dijo Lacan.

Paradigma de su función, el sinthôme es remedio a una falla del nudo.

Que en la neurosis el sinthôme también sea preciso, Lacan lo expone en la necesariedad del nudo de cuatro para que los registros no sean indistintos. Dice que la falla no es contingente sino necesaria.

Ahora bien, ¿el sinthôme es reductible a la creación? Que la creación, como la escritura en Joyce, pueda funcionar como sinthôme, no equivale a decir que el sinthôme es la creación.

Hay veces que la creación no anuda, como en Van Gogh cuando pinta sus últimos cuadros que lo acercan al suicidio; además hay otras encarnaciones del sinthôme, la más conocida: -la femme c?est le sinthôme. Así se dice en el seminario homónimo. En el del año anterior, R.S.I., dijo que era un síntoma. Es que puede funcionar como síntoma o como sinthôme.



Y esta es mi propuesta: el otro "con minúscula" que no se iguala al semejante, que está constituido por un nudo de tres registros que guarda la opacidad que lo hace radicalmente otro, también puede ubicarse como sinthôme.

Por su invocación, el otro adviene a la condición de prójimo. Presencia que encaro, descubro que es "la inminencia intolerable del goce". (2)

Nada del cuento rosa de una armonía establecida. Tampoco de la coartada que asegura al prójimo en el lugar del mal, fantasma neurótico que así justifica el ideal de independencia y su rechazo a admitir la necesaria implicación del otro. Cada uno, hasta los más malos, precisan del otro, de su invocación al lugar de prójimo para que anude la red en el lugar de su falla.

Si cada uno tiene un amigo y cada día acude a una diversidad de encuentros mayores y menores con los otros, es que precisa del otro y de los otros para el anudamiento de su falla.

"Amarás al prójimo como a ti mismo" es el amor al yo, ni al narcisismo que se extiende al semejante.

Como la ágape cristiana, reclama el amor a la otredad absolutamente otra que la máxima paulina sintetizó en el amor al enemigo.

No es por altruismo, ni se identifica a la caridad. Excede la ley del mérito, y más allá de la ley del falo, imprescindible pero insuficiente, dice que a la ley del deseo, el reclamo del goce la muestra fallida. El recurso del otro, cabe llamarlo amor, acerca al sujeto con su falta.

Por el remedio de su falla, lo re-encuentra con su falta y hace de lo imposible, lo real: hay relación sexual. (3)

Aquí concluyo en los límites de esta jornada: cuando hay reparación de la falla en los otros lugares del nudo, "no hay relación sexual". Cuando la reparación se hace en el lugar de la falla, "hay relación sexual".




NOTAS:


(1) Lacan, Jacques. Le Séminaire Livre XI. Les quatre concepts fondamentaux de la psychanalyse 1964. Éditions Du Seuil, Paris, 1973, pág.246."Comment un sujet qui a traversé le fantasme radical peut-il vivre la pulsion?"

(2) Lacan, Jacques. Seminario De un Otro al otro. Clase del 12 de Marzo de 1969.

(3) Lacan, Jacques. Le sinthôme. 17 Février 1976.



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